Despidiendo el 2019: aprendizajes y valoración

03.01.2020

En el artículo de hoy me gustaría reflejar cómo ha sido este año para mí y qué aprendizajes he hecho. También te invito a que hagas el mismo ejercicio que yo para así valorar qué has aprendido, qué has mejorado y qué te ha servido y qué no. De esta forma podrás hacer un balance más objetivo y podrás pensar en qué dirección quieres que vaya este nuevo año 2020.  

Un año bastante positivo

En primer lugar, en mi caso particular he de decir que el año 2019 ha sido bastante positivo. Por primera vez, desde que acabé de graduarme, en 2017, he empezado a ejercer como psicóloga privada ofreciendo servicios de asesoramiento y asistencia psicológica a diferentes personas.

Aunque quizás esto no te sorprenda, debo decir que para mí ha sido un punto clave en el que al fin, después de tanto esfuerzo y de tanto estudio, he podido empezar a poner en práctica todos mis conocimientos con otras personas. Parecía que no llegaría nunca este momento, pues desde que me gradué nunca pensé que este punto se haría una realidad. La verdad es que todos sabemos que los inicios no son fáciles, aunque debo decir, que sí que son posibles.

En mi caso, cuando me encontraba estudiando la carrera de psicología aquí en Barcelona, tenía también que adaptarme a las diferentes situaciones que me presentaba la vida (cambios de domicilio, nuevos compañeros de piso, diferentes relaciones personales...) de forma que tenía bastante inestabilidad en varios aspectos personales y eso hacía que mi comienzo profesional también fuera más lento. 

La realidad es que en todo este tiempo me doy cuenta de todo lo que nos afectan las cosas. Si por ejemplo, estás pasando una mala época con tu pareja, si un familiar tuyo está enfermo, o si no tienes buena convivencia con tus compañeros de piso... es más posible que todo te cueste más. Los seres humanos somos sensibles a todos los cambios, y por eso es super importante almenos intentar construir primero una base sólida en tu vida que te permita tener una estabilidad.

Luchando por crear una estabilidad sólida

Para mí, este año 2019 ha sido el principio de esta estabilidad. Al fin me encuentro en un hogar adecuado, en el que tengo a mi gran compañero gatuno, con la casa decorada a mi gusto, en el que al fin me siento como en mi hogar. Puedo sentirme sola a gusto aquí, contenta con cómo está todo ordenado y limpio, con mi detalle personal en los objetos y decoración, etc. Para mí ha sido muy importante todo este proceso. 

En segundo lugar, he podido empezar a trabajar de lo que más me apasiona, como ya he comentado. Aunque no ha sido nada fácil. Empezar a definir cuál sería la estrategia, pensar cómo iba a hacer las sesiones, en qué lugar, etc. Todo ha sido un proceso en el que poco a poco he ido haciendo un trabajo analítico y profundo. 

Si en tu caso te gutaría emprender y empezar a vivir de tu sueño, te recomiendo que hagas todos los esfuerzos posibles para llevarlo a cabo. Esto significa leer mucho, asesorarte con otros profesionales, observar diferentes currículums, estudiar marketing, pensar una estrategia de captación, hacer un estudio de mercado, analizar en qué destacas tú, y sobretodo en cómo ofrecer un servicio de calidad.

Por otra parte, en temas personales, aunque en este año he tenido algún que otro bache emocional, he podido aprender rápidamente a superarlos. Creo firmemente que una mentalidad adecuada es lo que al final nos lleva al éxito y a la estabilidad emocional. En mi caso en particular, he intentado mantener una actitud fuerte, en la que sabía que aunque lo pasara mal al principio, al final todo lo acabaría superando. Escribir y empezar este blog también me ha sido de gran ayuda. 

Trabajar duro, aunque sin prisas

Una de las frases que más me gusta es la de "ten la mentalidad de una hormiguita". Esto significa que empieces haciendo pequeños cambios en tu vida, pequeños pasos, que al final van a sumar muchísimo. Es una de las frases que más me dice mi madre, y creo que es muy adecuada. 

Cuando tenemos muchas aspiraciones o grandes metas, en ocasiones es posible que nos centremos en hacer grandes cambios para obtener grandes resultados. Esto resulta muy poco viable en la vida real. La vida necesita de cambios pequeños y más o menos fáciles de conseguir. Es como si quieres perder peso. Seguramente alguna vez lo habrás intentado alguna vez, y habrás visto que cuesta muchísimo y que por lo general, al dejar las dietas vuelves a ganar incluso más peso.

En este caso, por ese mismo motivo, es mejor intentar cambiar pequeños hábitos en tu día y que fácilmente puedas coseguirlos: dejar de comer pan, ir a caminar ni que sea 30 minutos al día, dejar de subir por el ascensor, comer una fruta más al día, etc. Si vas incorporando estos hábitos poco a poco es más probable que los mantengas y que al final tengas éxito. 

Y esta es la mentalidad adecuada para cualquier ámbito de tu vida. Te aseguro que si planteas tus metas así, te será más fácil conseguirlas.

Aprendiendo a cambiar la perspectiva 

Finalmente, me gustaría acabar el artículo con un par de reflexiones que a lo largo de este año me han ayudado a superar esos baches. 

Resulta que este mismo 2019, ha sido un año en el que he convivido con una persona con la que manteníamos una relación. Realmente he vivido con mi propia piel la dificultad de la convivencia y más aún cuando no tienes esa estabilidad que antes te he comentado. En ese caso en particular, he podido entender la importancia de estar primero bien emocionalmente, de tener seguridad en uno mismo y una estabilidad laboral, social, personal... antes de iniciar una convivencia con tu pareja. 

Sería como tratar de construir la casa por el tejado. Si uno personalmente no se encuentra bien, es difícil que pueda llevar esta convivencia de forma sana. Por eso mismo, volviendo a lo de antes, uno de los aprendizajes más importantes ha sido ese: primero busca tú tu estabilidad y felicidad, y después compártela con otros. Así crearás mejores relaciones y no será responsabilidad del otro darte esa felicidad. 

En segundo lugar, otra reflexión que me ha ayudado a sentirme mejor, es la de intentar cambiar la perspectiva. Si eres una persona que tiene un hogar, tienes alimento, tienes familia, tienes salud, tienes un trabajo... Te aseguro que te encuentras en una buena situación vital. Aunque pueda parecerte que los demás tienen una mejor vida que la tuya, este sesgo cognitivo no es del todo real.

¿Por qué no centramos nuestras energías en intentar tener una visión más positiva y realista de nuestra situación? Seguramente no sea tan mala como crees. 

En mi caso personal, en relación a años anteriores, cada año me invadían diversos miedos en relación a mi futuro: dónde trabajaré, con quién viviré, con quién me relacionaré, mi seguridad económica, etc. Me daba miedo no saber nada de lo que iba a pasar. Y sin embargo, cada año que pasaba sin darme cuenta todos mis miedos se desvanecían porque algo mejor siempre venía.

Esos miedos son normales y lógicos, y no deben paralizarte. Seguramente vendrán cosas mejores y positivas, que ahora mismo no consigues verlas porque aún no han llegado. 

Lo importante es estar abiertos a cuando vengan y poder disfrutarlas plenamente. Llegarán. Sólo debes de trabajar de forma constante para facilitar que lleguen, y una vez las veas celebrarlas y disfrutarlas. Y no olvidarte de que la oscuridad que antes veías en tu camino, al final se convirtió en una luz que no te imaginabas.